Clásicos con un giro especial. Estos aritos dorados, de textura trenzada y brillo suave, son el equilibrio perfecto entre sencillez y estilo. Pensados para segundos y terceros pendientes o piercings, aportan un toque delicado que suma sin recargar.
Fabricados en acero quirúrgico, son resistentes al agua y perfectos para acompañarte cada día sin preocupaciones. Un básico con carácter, de esos que no pasan de moda y que se convierten, sin darte cuenta, en tus favoritos.

